Alaska

La bala Alaska de Norma es el resultado de un siglo de evolución desde los primeros diseños originales de balas expansivas de Paul Mauser. Dado el nivel de tecnología imperante en 1880 cuando Mauser introdujo por primera vez munición de “estilo moderno” con pólvora sin humo y balas con vainas. El grosor de las paredes de la vaina ha ido cambiando poco a poco con el paso del tiempo para poder adaptarse a las altas velocidades modernas, pero uno de los puntos clave ha sido el uso de plomo puro para el núcleo de la bala, de forma que no se fragmente y contamine la carne circundante. Alaska ofrece una precisión sobresaliente y un rendimiento de alta confianza, con una retención de peso entorno al 70-85 %, en función de la velocidad de impacto.